Jesús Gil escogió nueve hombres de su entera confianza para llevar a cabo el «asalto» del Ayuntamiento de Marbella en 1991, en busca de un botín de más de 4.000 millones. A todos ellos les unía su ansia de ganar dinero. El alcalde era el padrino, el «capo». El papel de «consiglieris» lo protagonizaron Juan Ramírez, Pedro Román, Tony Sampietro, ...
El Mundo (edicion on-line) › 24 de Octubre de 1999
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